Información del proceso:

En esta ocasión en la nueva casa de mis clientes ya no había cabida para un comedor tan clásico como el que tenían. Pero lo cierto es que las dimensiones gigantes de la mesa de casi dos metros y medio de longitud por uno de anchura era perfecto para el espacio dedicado al comedor. Las líneas de la mesa eran completamente rectas y macizas. Eran perfectas para un acabado plata moderno como el que le dimos. Como siempre, el toque metalizado es el remate a una base gris ligeramente envejecida de base. De este modo conseguimos ese tono metalizado sutil.

Trabajar estos tableros tan grandes no es tarea fácil, pero el resultado quedó perfecto.

Por otro lado, ella tenía claro que no quería las sillas con el mismo acabado y eligió un tono blanco roto patinado en un sombra grisáceo que integraba el conjunto perfectamente con el resto de mobiliario del comedor.