Información del proceso:

Este dormitorio fue todo un reto. Típicos muebles modulares de pino barnizado de hace 40 años. Ya muy deteriorados y, sobre todo, pasados de moda. La cuestión era… ¿Cambiamos todo o reciclamos? Era el dormitorio de sus hijos que ya se marcharon y les hicieron abuelos por lo que estaba destinado a ser el dormitorio de los nietos cuando estuvieran con ellos. No querían hacer una gran inversión en cambiarlo todo, pero no querían dejarlo tal y como estaba. Les propuse pintarlos en un tono neutro y clarito para dar luz y sensación de espacio y se decantaron por decorarlos en gris y blanco roto. Pintaron uno de los paños del mismo gris y quedaron fantásticos. Una segunda oportunidad que parece v a durar otros tantos años.