Este trabajo ha sido muy especial porque se trata de unos muebles que llevan en mi familia desde principios del siglo XX… Fueron heredados por mis abuelos de una familia muy cercana y siempre tuvieron un lugar importante en casa. Primero estuvieron en la sala de espera de la consulta de mi abuelo (era médico). Después los trajo mi madre casa como mobiliario de despacho donde han estado durante los últimos 40 años. Cuando llegó el momento de deshacer la casa familiar ninguno de mis hermanos los quiso (y no me extraña con el aspecto que tenían) pero yo decidí darles otra oportunidad e integrarlos en mi casa como mobiliario de comedor. Estaban pintados con sucesivas capas de pintura y barnices ya oxidados por lo que eran completamente negros. Quise rescatar la madera original que tiene un veteado y un color muy bonitos. La tarea ha sido ardua porque, aparte de eliminar todos los restos de pintura y barnices, tuve que eliminar colas y grapas con las que habían ido remendándolas cada vez que alguna de sus partes se desencolaba y perdía cohesión. Tratar algunas zonas donde en su día sufrió ataque de xilófagos que, aunque ya no estaban activos habían dejado su huella y hubo que consolidar. Eliminar tacos de madera clavados, grapados y pegados con cualquier tipo de adhesivo para unir las piezas sueltas. Ademas de eliminar las tapicerias antiguas que habian ido superponiendo

El remate final ha sido el tapizado del conjunto con unas telas maravillosas. Un lino grueso en gris piedra muy oscuro combinado con estampado floral en terciopelo precioso . El respaldo delantero del banco en capitoné es espectacular .

Adjunto reportaje fotográfico de distintos momentos del proceso. El cambio es sencillamente espectacular

Este es el aspecto que tenian antes de la intervención

¡¡¡¡¡El resultado!!!!!